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Trastornos en la alimentación? Comedor compulsivo, obesidad, bulimia o anorexia?
A LAS FAMILIAS DEL COMEDOR COMPULSIVO. ¡Familia involucrada es una Decisión Individual! DEJÁNDOLO Alguien allegado a ti ha ido a OA y ha decidido dejar de comer compulsivamente. Puede que no parezca una decisión importante al principio, pero es de gran trascendencia. Muchos de nosotros conocemos fumadores que han dejado de fumar, alcohólicos que han dejado de beber y otros grupos de personas que “han dejado de “… La diferencia en todos estos grupos de personas que renuncian es que nunca más tienen que beber alcohol o fumar o jugar o tomar drogas. Esto no es así con el comedor compulsivo, quien no puede dejar de comer por completo. Debido a la gravedad del compromiso tomado por el comedor compulsivo de parar, surge una cuestión importante en la familia del comedor compulsivo: “¿Cómo estamos implicados los miembros de la familia?” ¿QUIEN NECESITA CAMBIAR? La respuesta es que el compromiso de la familia es una decisión individual. Algunas familias se unen al comedor compulsivo en su nuevo plan de comida. Otras no. Hay familias que leen la literatura de OA y abiertamente la comentan, mientras que algunas no la han visto nunca. En estos asuntos deberían determinarse principalmente por inclinación la inclinación personal del miembro de OA. Al principio, algunos miembros no están dispuestos a compartir su programa de recuperación con los que no son comedores compulsivos, incluso sus seres queridos. Más tarde, puede que se unan a la lista de los que con entusiasmo reclutan miembros familiares para el modo de vida de OA. El único que tiene que cambiar el la persona que desea dejar de comer compulsivamente. En esta búsqueda, se precisan nuevas actitudes y nuevas perspectivas. Lo único que se pide a la familia durante este período es paciencia y aceptación. LOS CAMBIOS SIGNIFICAN CRECIMIENTO El comedor en abstinencia va cambiando su conducta en un intento de restablecer su buena salud y crear un sentimiento de bienestar. Una persona que se siente bien sobre sí misma y sobre lo que hace es generalmente capaz de mantener relaciones satisfactorias con la familia, amigos y otras personas. OA ayuda ala gente a sentirse bien sobre sí mismos. Uno de los primeros instrumentos utilizados para alentar este sentimiento es la abstinencia (abstenerse de comer compulsivamente). De este principio en OA, surge una nueva persona, una que usa los otros instrumentos del programa de OA para reforzar los recién adquiridos sentimientos de bienestar y propio valor. Muchos comedores compulsivos han pasado tanto tiempo desesperados que los sentimientos de autoestima y bienestar ya les resultan extraños. Por tanto para restablecer estos elementos vitales de “sobriedad”, el comedor compulsivo debe aprender a responder de nuevo a algunos de los problemas que surgen en la familia. Puede parecer extraño oír declaraciones como la siguiente: “tengo que hacer lo que es bueno para mi”, o “esto no es mi problema”. Pero los familiares generalmente pueden superar cualquier reacción negativa cuando se dan cuenta que estas respuestas están ayudando a formar en el comedor compulsivo un sentido del propio valor. CONDUCTA EXTRAÑA A la vez que ocurren estos a veces asombrosos cambios, frecuentes llamadas telefónicas empiezan a interrumpir las comidas familiares y otras actividades. Las reuniones a veces toman buena parte del tiempo del comedor compulsivo cuando busca su recuperación. Para la familia, las frecuentes ausencias y preocupaciones del comedor compulsivo pueden ser sorprendentes y muy molestas. La nueva conducta y actitudes pueden causar enfado y resentimiento hacia OA, que puede ser considerado como el único responsable del cambio. Pero el miembro de OA está cambiando; no cambia solamente debido al programa, sino porque ya no come para pacificar sentimientos reprimidos que ahora salen a la luz, y el comedor compulsivo que llega a OA experimenta lo que se denomina un “despertar espiritual”. Esto le permite abstenerse rápidamente y sin esfuerzo experimentando por lo general gran alegría y serenidad como resultado de rendir su voluntad. Estas personas experimentan una gran mejora en todas sus relaciones, especialmente con los miembros de la familia. Debería recordarse, sin embargo, que muchos miembros de OA no tienen esta experiencia y por tanto deben esforzarse para cambiar sus vidas a través de revisar desde un principio los sentimientos difíciles y reprimidos durante mucho tiempo. LA COOPERACIÓN ES CRUCIAL Así pues, la familia del miembro de OA es más necesaria que nunca cuando parece sentirse menos deseada o “excluida”. En este punto crítico de la recuperación del comedor compulsivo la familia puede ayudar muchísimo siendo comprensiva, cooperativa y paciente. Es importante comprender que todos estos nuevos intereses, inconvenientes y que rompen la unidad – llamadas telefónicas, reuniones, frases en clave, etc. -, son necesarios para llevar al miembro de OA hacia delante en el camino de recuperación. Puede que llegue el momento en que la intensidad de estos compromisos disminuya, pero al comedor compulsivo no se le puede dar prisa. OA no es un club de dieta. Es un modo de vida para ser practicado de día en día. Esta es la única certeza contra las recaídas. Los miembros de OA no quieren menos a sus familiares. Por el contrario, desean quererles más. Un concepto fundamental en OA es que a menos que el comedor compulsivo aprenda a quererse a sí mismo, es incapaz de amar a nadie más. PROPIA IMAGEN Comer compulsivamente y tener una pobre imagen de sí mismo parecen ir juntos. El único modo de dejar de tenerse antipatía a uno mismo es gustándose a sí mismo. Pero, ¿Cómo cambia uno tales sentimientos profundamente asentados y a menudo inconscientes? OA ofrece un programa de recuperación de Doce Pasos como un camino seguro para conseguirlo. Creemos que tal cambio radical de la propia imagen solo puede tener lugar si uno hace un gran esfuerzo por practicar los pasos. Este esfuerzo se simplifica por la fuerte convicción recientemente adquirida que “Solo por hoy” puede abstenerse; puedo pasar de las tendencias autodestructivas y puedo alcanzar un nuevo modo de vida”. Fundamental a todas nuestras acciones es el concepto más importante de OA: nuestra impotencia personal sobre nuestra compulsión. El miembro de OA admite que sus esfuerzos hasta ahora han fallado; rinde totalmente su propia voluntad y pide ayuda para comenzar de nuevo. Es muy importante para el comedor compulsivo hacer esto voluntariamente; se le debe conceder la dignidad de decidir si quiere o no hacer del programa de OA su camino de recuperación. Este es el mayor servicio que la familia puede prestar junto con los miembros de la comunidad. NOS PREOCUPAMOS Cuando el comedor compulsivo busca a OA, encuentra otros comedores compulsivos dispuestos a darle la mano. Experimenta la fuerte realidad de la simple declaración que “nos preocupamos”. Realmente nos preocupamos. La primero persona de OA que conoce el familiar del comedor compulsivo es generalmente un padrino. ¿Quién es esta persona que recibe toda la atención del comedor compulsivo?. ¿Por qué ese nuevo nombre de repente se trae a las conversaciones familiares mañana, mediodía y noche? Un padrino es un puerto ante la tempestad – la tempestad de ansias físicas y sentimientos incómodos experimentados por algunos comedores compulsivos durante las primeras semanas de abstinencia. Primero una fuente de información del programa, después un confidente y finalmente un amigo, el padrino es la unión directa del comedor compulsivo con el programa. Basado en lo que ha experimentado durante su propia abstinencia, el padrino sostiene, da fortaleza y esperanza al nuevo miembro cuando todo lo demás parece confuso y amenazante. El padrino se compromete a estar allí cuando se le necesita. OA-NON La obsesión del comer compulsivo por la comida tiene efectos adversos no solo para la victima de la enfermedad sino también para el resto de la familia. A medida que el miembro de OA inicia la abstinencia, se recupera y crece, no es raro que los miembros de la familia se sientan incómodos con la transformación. Puede que actualmente decida que prefieran al comedor compulsivo de antes, gordo y todo, mas que la persona cuyos intereses ya no están centrados en la casa, la familia y la comida. No es raro sentirse un poco dejado de lado y resentido de esta nueva independencia. Estos sentimientos, sin embargo, son claramente un reflejo de la mala influencia de la comida compulsiva sobre los familiares del enfermo. Para poder tratar estos y otros problemas, los grupos de familiares OA-non han sido formados o están planificando en muchas zonas. Al encontrarse y compartir sus experiencias y puntos de vista, los miembros de la familia pueden comprender mejor el proceso de recuperación. Y practicando los Doce Pasos del programa ellos mismos, pueden encontrar que pueden conseguir la misma asombrosa mejora en todos los aspectos de sus vidas. BIENVENIDOS A CCA/OA, BIENVENIDOS A CASA.
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