|
|
|
|
Trastornos en la alimentación? Comedor compulsivo, obesidad, bulimia o anorexia?
Testimonios recibidos de miembros de OA- (2)
Después de intentarlo todo, dietas, médicos,
tratamientos y hasta una cirugía, cuando ya todo parecía perdido y parar de
comer parecía imposible; después de preguntarme por qué no existía un
programa como el de los alcohólicos anónimos, pero para mi que todo el día
pensaba en comida, Dios hizo el milagro; en el periódico El Tiempo, hace 4 años,
encontré un artículo sobre Comedores Compulsivos Anónimos y a partir de ese
momento mi vida cambio. Trabajar el programa de recuperación de OA, es decir
Los Doce Pasos, Las Doce Tradiciones, Los Instrumentos de recuperación y la
Abstinencia, no es fácil; no obstante, cuando me dispongo y con buena
voluntad le pido a Dios dirección y fortaleza, logro mantenerme abstinente
llevando un plan de comida moderado y sano, de acuerdo a mis necesidades, que
además me ha permitido bajar 25 kilos. Bajar de peso y mantenerme delgada sigue siendo muy
importante para mi. Refuerza mi autoestima y me permite trabajar con mayor
libertad en las demás áreas de vida. Abstenerme de comer alimentos compulsivos me permite
ver con mayor claridad mis aciertos y dificultades y tomar además conciencia de
que con la ayuda de Dios -si se la pido- puedo también abstenerme de conductas
destructivas que tanto daño hicieron a mi vida. Hicieron, sí, porque si bien es cierto, aún hoy
tengo problemas con defectos de carácter como el egoísmo, la ira, el miedo, la
envidia y otros más, con la ayuda de Dios, reconociendo que sin El no soy
nada, aceptando además, que haga lo que haga y que pase lo que pase, yo no
tengo los hilos de mi vida, ni los de nadie, he logrado suavizar mi carga,
encontrar nuevos horizontes, desprovistos de sentimientos de inutilidad, lástima
y peligroso orgullo; y esto lo he logrado trabajando lo mejor y hasta donde he
podido, el programa de recuperación de OA. Alejarme definitivamente de OA ha sido imposible, es imposible. Quedé marcada para siempre –gracias a Dios-. Y no podía ser diferente. Vine a bajar de peso y lo
logre. Adicionalmente encontré una comunidad que me entiende, que me ama y los
amo, una maravillosa forma de relacionarme con Dios y con la gente, y aceptación
de mi vida y mis circunstancias. Por esto, si algún día –en mi locura-
decido no volver, sé que será imposible, tendré que vencer mis
resentimientos, mis dudas, mi ego y mis pasiones desbordadas y reconocer que
pase lo que pase, lo único que no puedo hacer, es alejarme de OA. Aquí estoy aprendiendo a “parar.... de hacer, de
hablar, de juzgar, de opinar, de comprar, de meterme en lo que no me importa”,
a “respetar la diferencia”, a “quitarme los guantes”, a “echar
globos” y algo bien importante para mi vida: el poder del silencio. Alejarme significaría recuperar mi peso,
enredarme con todo y todos, perder la paz que he conseguido y hasta la vida. Por
esto, trabajar el programa y tratar de transmitirlo desde el ejemplo, son el
compromiso y la prioridad para mi recuperación diaria. Hay días en que aún pienso mucho en comida,
pero por la gracia de Dios y por mi trabajo del programa, no siempre me la como.
Cuando aún así la comida me vence, me perdono; humildemente pido a Dios ayuda
y -sólo por hoy- vuelvo a empezar. Entregarle mi vida y mi voluntad a Dios parecía
imposible. Pero se logra, si lo trabajo día a día. Días en que decido hacer
“de dios”, rápidamente entiendo que por ahí no es, que eso es imposible;
que solo Él es Todopoderoso.... y entonces mi abstinencia se va como agua entre
los dedos. Por esto, por todo, no puedo olvidar el uno, dos, tres en mi vida: Dios Todopoderoso. Tampoco puedo dejar de reconocer que Él esta haciendo por mi, lo que yo sola no podía.
Julio de 2004
El libro rojo dice textualmente en la pagina 5; la abstinencia es un estado de gracia a través del cual estoy equilibrada física, emocional y espiritualmente, es un modo de vida que incorpora los principios de los 12 pasos y da significado a mi vida. A mi modo de ver la abstinencia es un don de mi Poder Superior y para mantenerla viva tengo que trabajar el programa continuamente. Antes de OA hacía dieta para controlar mi peso, hoy sigo un plan de comida que me permite estar abstinente. Quiero retomar algunas ideas sobre la diferencia entre dieta y abstinencia que compartió un compañero en el Congreso de Bucaramanga en el año 99 y añadir otras. La dieta es algo que se empieza y que se espera terminar cuanto antes, la abstinencia lega en la medida que soy honesta, obediente y busco ayuda, en vez de querer abandonarla, se abraza y no quisiera desprenderme de ella. La dieta es algo externo, impuesto por otra persona, la abstinencia sale de adentro, es una nueva conciencia frente a mi forma de comer y de vivir, no es impuesta es libre, voluntaria. La dieta controla peso, calorías y tiempo (a menos comida menos peso), se va a los extremos, la abstinencia es libertad, no hay afán porque vivo el presente, es moderada. La dieta aísla, es egocéntrica, m e hace creer que necesito adelgazar para que me vean bien, tanto o más que los otros, la abstinencia me lleva a encontrarme con otros, es espiritual, necesito estar abstinente para escuchar a Dios y seguir lo que me señala. La dieta es física, la abstinencia es física, emocional y espiritual. En la dieta pretendo tener el control, Dios no juega ningún papel porque yo soy capaz, en la abstinencia suelto las riendas, el control lo tiene Dios porque yo soy impotente. En la dieta mi único problema es el exceso de peso, soy inconsciente, en la abstinencia el peso no es el problema, necesito cambiar mi manera de vivir, soy consciente de mis defectos de carácter y de mis cualidades. La dieta es una fantasía a largo plazo, la abstinencia es mi realidad inmediata. En la dieta estoy sola, en la abstinencia estoy con Dios en OA. Con la dieta pierdo kilos, con la abstinencia pierdo peso físico y emocional y crezco espiritualmente. La abstinencia es un estado de recuperación, la dieta es un momento de mi enfermedad. Para continuar con la abstinencia conseguida el día de hoy necesito un Poder más grande que yo trabajando continuamente en mi vida, quien siempre está para nosotros siempre y cuando trabajemos los Doce pasos y seamos firmes en la decisión de confiar en él y en su guía en todo lo que hagamos. La abstinencia no es una dieta porque conlleva una nueva manera de vivir bajo la dirección y compañía de Dios, hace posible que experimente la humildad, la serenidad, el sano juicio, la alegría, la gratitud, los deseos y actos de servicio, el amor hacía mí y hacía otros. La abstinencia no es una dieta porque requiere buena voluntad, la dieta en cambio fuerza de voluntad, una fuerza que yo no tengo. La abstinencia es el hoy la dieta es el mañana que no llega, que no existe porque siempre lo pospongo. La abstinencia es un nuevo modo de vivir con la intención de cambiar el comportamiento, la forma de relacionar, las expresiones, los pensamientos y las ideas, con la abstinencia se cambia el interior y por ende el exterior, porque en la medida en que crezco espiritualmente consumo menos comida y por ende mi peso se va reduciendo, la dieta cambia mi peso y mi tamaño por un tiempo provisional (no ahonda), la abstinencia cambia mi mente, mis emociones, mis relaciones, mi actitud y obviamente mi aspecto (va más allá). La dieta me pide sacrificios, la abstinencia me sugiere que haga lo que está a mi alcance los instrumentos de recuperación y los12 pasos.
Me levanto con una mente positiva, una sentimiento de agradecimiento una actitud de triunfadora y una perspectiva de vida sin angustias ni dolor, veo en cada persona y en cada acontecimiento la magia de la espiritualidad de la que están hechas. Agradezco cada parte de mi pasado y no cambiaria ni un día de mi vida, todos esos días han hecho que hoy sea el mejor día de mi vida. Todos esos días en que mi mayor preocupación era mi plato de comida han terminado, ahora ocupo mi mente en estar en paz conmigo y con la gente, ocupo mi mente en ver que puedo hacer hoy para ser más feliz , y para amar mas todo lo que tengo hoy …..no tengo miedo de soltar lo que no me sirve y soy mas conciente de lo pienso, siento y hago. He aprendido a usar herramientas que me ayudan a saber que quiero, quien soy, y que siento, he aprendido lentamente a conocerme, y con esto, cada día soy mas asertiva en identificar situaciones que me hacen daño, estoy aprendiendo a ver mis prioridades, mis gustos y todas las actitudes que tomo cuando tengo miedo. Generalmente esa actitudes me hacen daño a mi y a terceros, ahora tengo la posibilidad de cambiarlas, de reconocerlas y de y pedir ayuda para trasfórmalas en actitudes amorosas, no me siento sola en mi proceso de crecimiento y acercamiento a Dios, todo lo que pido para estar mejor se me da, todo lo que necesito para mi bienestar me presenta así no lo pida y piense que no me hace falta……he descubierto que mi vida ha sido un constante regalo de amor que Dios me ha permitido disfrutar. Estoy empezando a conocer el amor, el instante santo en cada momento de mi vida, empiezo a enamorarme de la gente fácilmente y poco a poco entrego más y espero menos. Los días en mi vida pasan como si fueran cuentos de hadas, cada deseo que viene de mi corazón se hace realidad, y he tomado una conciencia de la presencia de Dios cuando pido ser instrumento de su voluntad, he notado cuando Dios me enseña algo en mis palabras y mis actos, he sentido profundamente mi conexión con Dios y con todas las personas, cada día soy mas conciente que lo único verdadero en esta vida es el amor.
Antes de OA comía porque estaba aburrida, contenta, ansiosa, triste, enojada, etc., porque mis emociones me orientaban hacía ella, después del atracón me deprimía y para superar la depresión volvía a comer. Cuando me cansaba hacia planes para bajar de peso, me prometía que adelgazaría y mi conducta con la comida cambiaría, verme gorda y con sobre peso dañaba mis planes y me castigaba volviendo a comer compulsivamente. La cadena, gorda, más comida me generaba tristeza, esa tristeza me llevaba a comer más, esa comida me engordaba y eso me deprimía y una vez deprimida volvía a comer. Ese circulo duró mucho tiempo y se repetía continuamente. Hoy en OA mi círculo ha cambiado, si estoy triste ya soy inconsciente que la comida compulsiva no aliviará mi dolor, sigo un plan de comida que me permite ver mis emociones sin taparlas con comida en exceso y cuando no soy moderada me pregunto, ¿Qué está pasando?, ¿todavía creo que la comida es la solución a mi situación? La comida ha pasado de ser un alivio a mis penas para ser un medidor, cuando algo no está bien, paro, retomo mi programa y continúo haciéndolo como es y no como yo quiero. (Buscábamos consuelo comiendo en exceso, después de causarnos tanta desgracia, pagina 9, segundo paso, doce pasos de CCA). Antes de OA
Hoy en OA -Le tenía miedo a la comida había una relación -Respeto los alimentos compulsivos, tormentosa. supero el miedo y mejoro la relación con ella. -Vivo en medio de sueños y fantasías, - Vivo en el presente, sobre la realidad. en el mañana o en el ayer. -Sufro -Siento, se que sufro y se que crezco. -Me siento sola y creo que puedo sola. -No estoy sola, necesito ayuda. -Creo que no puedo vivir sin determinados - Experimento la libertad de no consumir alimentos alimentos compulsivos. -Todos tienen la culpa de lo que me pasa. -Nadie es culpable, cada uno es responsable. -Uso mi fuerza de voluntad para controlar -Actúo con buena voluntad para que Dios mi forma de comer. me enseñe a vivir. -Se pierde la fe y la esperanza. -Se recupera la fe y la esperanza -Se buscan soluciones a corto plazo -Se vive el hoy con paciencia (a tantos días -Se esperan que cambien los demás.
Este
fue el titulo que encontré en mi agenda cuando me disponía a averiguar que
tema se trataría en la reunión de hoy. Muchas veces he compartido que OA cambió
mi vida y que le debo muchísimo, pero que bueno escribirlo y hacer una lista en
concreto de los porqués de mi gratitud. Primero
me ha permitido liberarme de la culpa, antes de conocer OA y saber que estaba
enferma me auto castigaba, me creía culpable por mi irresponsabilidad y descuido
con mi peso, pensaba que mi irracional forma de comer y mi poca fuerza de
voluntad para hacer dieta y ejercicio se debían a mi débil carácter, pero OA
me ilustró lo suficiente para comprender que mi comportamiento era producto de
una enfermedad que padecía y cuyos síntomas ignoraba. Como
segundo, gracias a mi programa hoy puedo experimentar una recuperación que me
permite ver la vida de otra manera, eso en si ya es valioso, poder entender
cosas que antes no entendía y ser consciente de la influencia de un Poder
Superior que obra en todos los aspectos de mi vida es lo mejor que me ha pasado,
esto no quiere decir que me mantenga en un constante estado de levitación y
serenidad, quiere decir que a pesar de las dificultades y las peleas interiores
entre mi vida ingobernable y mi intuición existe la convicción de que necesito
ayuda y de caminar por el sendero que me conduce a la libertad. En
tercer lugar me ha devuelto la confianza en mi misma, tras muchos intentos y
fracasos por cambiar mi vida, me derrumbé y perdí la confianza en que podía
alcanzar mis objetivos, aquí he podido avanzar a medida que realizo mi tarea el
día de hoy, mi inconstancia para emprender las cosas se está convirtiendo en
perseverancia y esa perseverancia es posible gracias a la ayuda de otros, y en
este recuperar la confianza en mi también la he recuperado en otros, es
incalculable cuanto me aportan mis maravillosos compañeros, cuanto amor,
amistad y comprensión me brindan. En
definitiva mi vida ha cambiado gracias a ellos, quienes me abrieron su corazón
y me demostraron que con ellos podía hacer cosas que sola no habría podido,
hoy hago, pienso y siento cosas que antes no, entre otras comer y verme
diferente, hoy estoy en un sendero que me acerca más a Dios, hoy estoy viviendo
cosas que jamás pensé que me sucederían y que me sorprendo con la actitud que
se asume, hoy veo la vida en colores, antes era en blanco y negro, hoy guardo la
esperanza de ser feliz, de ser liberada de las cadenas de mi vida ingobernable y
ofrecer a otros lo que tan abundantemente he recibido. Hoy pido a Dios para que pueda aceptar todo lo que ocurre dentro y fuera de mi y se que cuento con la maravillosa ayuda de mis OA.
Tenía
ganas de escribirles desde antes, pero no supe qué decir. Ahora, luego de
revisar mis escritos he notado muchas cosas: Lo
primero que deseo hacer es agradecerles a todos por haber compartido
conmigo a través del grupo toda su vida, su dolor, su interés en ser
humanos felices y serviciales. Gracias a todos los que me acompañaron,
gracias infinitas. Su apoyo y sus observaciones sin duda me fortalecieron y me
encaminaron a ser mejor. No
tengo idea de cómo vivan hoy lo que denominamos “comer
compulsivamente”, pero si viven como yo lo viví, entiendo el dolor tan
grande y la carencia de Dios que todo ello significa, la falta de amor
propio y la soberbia tan MAYÚSCULAS que sólo nos alejan de la paz y la
felicidad. Al fin llegó el día de dejar ese camino de ansiedad, miedo,
frustración, castigo y dolor que en algún momento de nuestras vidas
decidimos recorrer. Hoy
puedo decir con alegría, gratitud y amor que al fin todo esto terminó. Hoy
soy otra, soy la real, la que siempre estuvo ahí esperando a que yo le
permitiera ser. Hoy
ya no soy comedora compulsiva, ni ansiosa, ni codependiente. Nuestro
camino de búsqueda incesante ya tiene para mí un origen, un centro y una
meta y, créanme, soy feliz. A
aquellos que hablan de un Poder Superior, los invito a que le permitan de
una vez por todas ser Dios en ustedes, no le teman, no le huyan y nunca
dejen de pedirle y de poner su vida en Sus Manos. A
los demás, quienes todavía no ven esa presencia de su Dios (Poder
Superior o como quieran), les enseño que estoy yo, y miles más,
alumbrando el camino con la esperanza de que no tarden mucho en quererlo
ver. Alguien
del grupo me dijo un día: “nunca te fuiste”, y es que tal vez nunca
los dejé, siempre los cargo en mi corazón y oro para que termine su
dolor. Les
envío y pongo a su disposición mi corazón y mi vida, de modo que como
dice en alguna parte de la literatura, “siempre encuentren unas manos
abiertas y un corazón para apoyar y servir”. No
importa si me olvidan. Yo no me olvido de ustedes. A
todos, nuevamente gracias.
Bueno pues yo también desde hace rato quería compartir con ustedes la felicidad que en este momento disfruto. Haber
llegado un día a los grupos creyendo que mi vida no tenia sentido fue el
comienzo de un camino que me tomo tiempo........ pero ahora agradezco
enormemente........ haber trabajado con ustedes durante 4 años creo en mi,
disciplina y un constante cuestionamientos sobre mi vida así como lo que
soy realmente y a donde quiero llegar..... en ese proceso de auto evaluación,
solo descubrí que mi vida era belleza paz armonía y cosas buenas, descubrí
que cada cosa que necesitara Dios me la daría y que lo que realmente
necesitaba era la certeza de que Dios no quería para mi nada que me hiciera
daño. Es por eso que ahora soy todo lo feliz que alguna vez deseé.......... por que mi convicción de que Dios es lo mas importante y lo único que tiene sentido en esta vida es su amor hacia mi, lo descubrí en el camino que comencé en OA, hoy al igual que (se omite el nombre) mi compulsión desapareció, mis problemas con la comida eran solo una forma de ocultar mi vació espiritual y mi preocupación por el peso era solo el reflejo de que mi vida no tenia ningún sentido mas que el de la belleza....... hoy mis días son plenos ..... Disfruto de cada minuto que vivo y mi vida se ha vuelto emocionante!!!!!!!!!!!!!! llena de cosas espectaculares.... de sorpresas de descubrimientos..... y sobre todo de amor profundo por los que me rodean .......... amo intensamente, vivió intensamente, siento intensamente y ahora vivió sin miedo, sin pensar en el futuro, sin lamentarme del pasado sino mas bien viéndolo como algo que hace que cada día agradezca la felicidad del presente. Soy
todo lo que soñé......... y eso era lo que Dios quería para
mi........no me hace falta nada y las lecciones de vida para mi cada día
son mas gratificantes y amorosas, ahora no creo en el dolor, ni el
sacrificio, ni en el pecado, ni en la culpa, soy libre de todas las cosas
que algún día creí jamás se irían de mi, ahora soy conciente de que eso
nunca estuvo....... de que todo el infierno que viví durante mucho
tiempo fue creado por mi falta de fe ...... por un velo que me puse
para no ver los regalos de Dios, y para creer que yo podía y sabia
mas que El. Durante todo ese tiempo de tiniebla creí saber lo que
necesitaba. Durante mucho tiempo pensé que nada ni nadie haría que las
cosas en mi vida mejoraran, siempre pensé que la felicidad no existía para
mi y que tenia una enfermedad..........todo esto fue una gran mentira que
decidí eliminar cuando llegue a OA. Y recubrí que había otra forma de
vivir, y que yo podía acceder a ella…y que Dios estaba ansioso de que yo
la descubriera….. así que me ayudo en mi proceso y de pronto un día fui
conciente de su amor y ante mi se abrió la puerta de la felicidad. Ahora
creo fielmente que mi vida es perfección y milagro. Y quien no esta
agradecido por los milagros? Quien puede decir que los milagros no existen,
cuando la vida esta llena de ellos y nosotros hacemos parte de ellos. Quien
que sepa que es el amor, puede creer que Dios quiere algo malo para
nosotros. La vida para mi ahora es sólo una cosa, un regalo de Dios. Paro los que comienzan hasta ahora ese camino……… sólo tengo para decirles que no pierdan la fe, que sigan caminando con el deseo enorme de ver la verdad en ustedes y enamórense de todo lo que tienen y lo que son, y en algún punto del camino descubrirán que ustedes hacen parte de Dios y que por lo tanto se merecen los regalos del amor que El les tiene. Los quiero mucho. México,
agosto 2004
|
|
Enviar correo electrónico con preguntas o comentarios sobre este sitio web aE-mail: oacolombia@hotmail.com
|